Si tenéis oportunidad, ¡ni lo penséis! Porque merece mucho la pena.
Después de un “finde” de relax, otro de actividad. El sábado, tarde de escalada en La Caverna, un sector de Vadiello (Huesca). Las primeras vías, pues lo típico: “me da miedo”, “esta vía no me gusta”, etc…pero al final terminé contenta, parecía que me había comido un bote de espinacas como Popeye.

Y el domingo un día para no olvidar. Marché con Virginia e Isa al Tozal de Guara y me gustó muchísimo. Una excursión larga y dura, sobre todo, si la forma física está en el sofá de casa, pero es muy bonita. La verdad es que no esperaba encontrar tanto bosque y tantas flores como vimos, casi, casi hasta la cima, y eso alegra cualquier excursión. Además durante todo el recorrido se está rodeado de agua, que ayuda a aliviar la sensación de fatiga, eso sí, no hay que meter las zapatillas en el río… Llevamos una guía estupenda, ya lo sabe ella… y nos acompañaron un grupo de amigos de Isa, que dieron alegría a la excursión durante todo el día.
Sensaciones que hay que volver a repetir…
“No te esfuerces tanto, las mejores cosas, suceden cuando menos las esperas”.- Gabriel García Márquez.