lunes, 8 de noviembre de 2010

UNA DE REALIDAD... POCO HECHA


Y es que… todo pasa y hay que volver al trabajo. Menos mal, que las buenas experiencias siempre quedan en la memoria.
Un viaje fantástico!
Muchas veces pensamos que un viaje es demasiado largo, o demasiado caro, o demasiado difícil… y esto nos echa para atrás. Un viaje que deseamos hacer queda relegado a un segundo plano entre nuestras opciones por miedos y excusas que no suelen ser tan absolutos como para no realizarlo. Y no nos damos cuenta de que al final lo único que queda son los buenos recuerdos y experiencias vividas, que cuando el tiempo pasa no nos acordamos si el viaje fue largo, o si nos costó mucho adaptarnos al nuevo lugar, sino que revivimos una y otra vez la gente que conocimos, las risas que nos echamos y todo lo que llegó a sorprendernos.

Este viaje ha sido una muy buena experiencia para mí. La inseguridad de no saber si voy a saber desenvolverme en circunstancias diferentes, muchas veces me hace sentir un miedo innecesario que, a posteriori, siempre resulta ser absurdo. Por eso, cada vez que consigo ampliar mi “círculo de acción” me siento bien. En este viaje no sólo he conseguido ampliar mi círculo, sino que llegué a fusionarme con el lugar, a sentirme cómoda en todo momento y sobre todo a ser feliz allí. Sentí mucha nostalgia al marchar de Red River y espero volver pronto.
El punto final al viaje, le dio además mucha energía y belleza. Ir a ver las Cataratas del Niagara fue la mejor opción que pudimos elegir.

Un placer haber estado allí y un placer haberos conocido.

martes, 2 de noviembre de 2010

Red River Gorge

Cada día que pasa nos encontramos más a gusto aquí. La casita ya parece nuestra, conocemos el lugar como si hubiésemos estado siempre aquí y la roca cada vez consigue hacernos disfrutar más y más. El objetivo era conseguir adaptarnos a Red River Gorge en su totalidad y lo hemos conseguido; es una pena que los días pasen tan rápido y que cuando mejor nos encontramos tengamos que pensar en marchar. Pero esta misma sensación la que nos reconforta pensando que nos ha gustado tanto, que vamos a volver, ¡sí señor! Volveremos el próximo año para seguir disfrutando de lo que hemos dejado pendiente: varias excursiones, la convivencia con los fanáticos escaladores que se reúnen por aquí, volver a la maravillosa casa en la que nos hemos alojado y sobre todo miles y miles de vías que nos esperan para ser escaladas.
Esta última semana, viajaremos a Niágara Falls para ver las cataratas, algo que me apetece muchísimo. Siempre las oyes nombrar, las estudias en el “cole” y nunca te imaginas que vas a estar allí. Seguro que son tan majestuosas como parecen y merece la pena dar ese rodeo para verlas.
La verdad es que, algo en mi interior tiene ganas de volver a la vida diaria; bueno, más que a la vida diaria, sería volver a ver a la gente de siempre, a mi gente… Pero por otro lado, pensar que esto termina, días llenos de paz, sin estrés, viendo continuamente caras que te sonríen y te desean un feliz día; me llena de melancolía. Son muchas las cosas que aprendes cuando viajas, de los sitios, de sus gentes y de tu experiencia y ese aprendizaje engancha. Así que espero poder viajar toda la vida…
“Los viajes son en la juventud una parte de la educación, y en la vejez, una parte de experiencia.”.- Francis Bacon
“Un libro, como un viaje se empieza con inquietud y se termina con melancolía”.- José Vasconcelos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Primera semana

Ya llevamos una semana en Red River Gorge y los días mejoran por momentos. Comenzamos las vacaciones en Nueva York, una ciudad impresionante (creo que es el mejor adjetivo para definirla, aunque no le hace justicia ser definida por uno sólo). Pero ver la ciudad en sólo tres días y después de una viaje tan largo, no es lo mejor para apreciarla. El primer día fue un poco agotador, habíamos estado la noche anterior sin dormir, llegamos allí y eran seis horas antes… en fin, que nuestros últimos paseos por sus calles, los pies andaban solos y sólo veíamos el momento de llegar al hotel. Los dos días siguientes fueron mejor. El Empire State es un edificio enorme y perfecto, tiene algo mágico ya que cuanto mas lo ves, más te gusta y más bonito parece. La ciudad al completo tiene algo que engancha, que hace que quieras volver… un placer haber estado allí.

Pero es aquí, en Red River donde me estoy sintiendo realmente bien. ES un sitio precioso. Todo el condado está repleto de bosques inmensos, mil colores, mil sonidos, caminos encantados que descubren paredes mágicas… un lugar de ensueño. Relacionarse con los lugareños no es lo más común, la zona está repleta de escaladores y es con éstos con quienes, al final, terminas conviviendo, eso sí, escaladores de todas partes del mundo. El motel donde nosotros estamos alojados está muy bien situado, el dueño es una persona muy agradable y la casita es muy acogedora (Li’l Abner Motel). En cuanto a la escalada, ejem… estamos escalando muchísimo, de momento el tiempo es perfecto, calorcito por el día y más fresco a ultima hora, así que estamos aprovechando todos los días. La roca es muy diferente, es arenisca y si no estás acostumbrado a escalar en este tipo de roca, cuesta fiarse de los cantos, muchos tienen arena que la pared va soltando, pero esto mismo hace que no haya vías pulidas. Los cantos son muy divertidos; las placas muy exigentes y técnicas, nada que ver con lo que yo estoy acostumbrada a escalar y los desplomes ¡buf! ¡¡¡¡¡súper exigentes!!!!!, pero vas subiendo por ellos y cada canto te sorprende, regletas impresionantes, romos con muchísima adherencia, agujeros divertidos…
El problema es que yo, todo lo que hago en mi vida, lo hago por sensaciones. Conozco a las personas y me crean sensaciones, conozco lugares y me crean sensaciones y, por supuesto, escalo en diferentes paredes y me crean sensaciones; y hasta que la sensación no es de equilibrio, tranquilidad, bienestar y de adaptación total entre mi ser y el ambiente, no consigo darlo todo de mí. Por eso, ha sido en estos últimos días cuando me estoy encontrando, por fin, conmigo misma. Después de una primera semana, en la que me costó mucho adaptarme a la pared, hoy he vuelto a escalar disfrutando cada movimiento y es una sensación maravillosa que todo lo que valoro de los viajes esté por fin equilibrado: dani es el mejor compañero de viaje que puedo tener, estamos conociendo personas muy interesantes y el lugar es el mejor destino que pueda imaginar.
Seguiremos disfrutando del viaje.
(Aunque estando tan lejos, se recuerda mucho lo que queda en casa)

miércoles, 13 de octubre de 2010

GO TO U.S.A.

Hace un par de años, Dani viajó a la parte este de EEUU a escalar. Contaba maravillas de la escuela de escalada y volvió entusiasmado con la “capital del mundo”. En mi lista de viajes, la verdad es que ir a Nueva York no estaba entre los primeros, pero después de ver las fotos, escuchar las historias que nos contaron y verles esa sonrisa cada vez que recuerdan el viaje, fue ascendiendo posiciones.
Este año, vuelve a presentarse la oportunidad de viajar y esta vez puedo unirme al viaje. Hay tantas cosas, lugares y gentes que conocer, y tan poco tiempo para poder disfrutarlos todos, que debemos aprovechar las oportunidades que tenemos.

Destino: Red River Gorge!! Una de las mejores escuelas de escalada del mundo según muchos escaladores, cientos de vías de una roca excelente e inmersa en un ambiente fanático. ¡Qué ganas de llegar! Y como no podía ser de otra forma, parada obligada en Nueva York. Debe ser impresionante ver todos esos rascacielos, las tiendas enormes llenas de todo tipo de cosas, pasear por las calles por las que pasean los actores en sus películas… (esa fotito en lo alto del Empire State como en Algo para Recordar)
Estos últimos días antes de marchar, la vida aquí está siendo mucho más intensa. Tengo la sensación de percibir cosas que antes ni siquiera llamaban mi atención; miradas llenas de significado, sonrisas mágicas, tonalidades y detalles en lugares que frecuento y que hasta ahora no me inspiraban ningún cariño especial… Es interesante ver cómo las personas, muchas veces, apreciamos esos pequeños detalles del día a día y que siempre están ahí, cuando vamos a marcharnos o sabemos que tardaremos en volver a verlos. Y eso que sólo me voy de vacaciones!!
Estos días, más que nunca, mi pequeño “cuaderno de bitácora” va a ser la mejor forma de expresión; momentos felices que querré compartir y esos pequeños momentos de nostalgia, que me acompañan en los viajes, en los que necesito sentir el contacto de la gente que queda aquí.
Hasta pronto!!

lunes, 13 de septiembre de 2010

VERDE!!

Después de un verano de cambios, por fin va llegando la calma. Mucho tiempo dedicado a pequeñas obligaciones que, aunque forman parte de la vida de cualquier persona, cuestan. Cuesta ver como tu vida se desorganiza poco a poco y tienes que volver a organizarla, y aunque sabes que ese momento llegará y cuando llegue vas a estar mejor, más cómoda… buf! Se ve tan lejos…
Bueno, pues ese momento ya está llegando. Por fin vuelvo a encontrar esa quietud que me gusta tanto y que a veces necesito. Y aunque esta sensación bien merece una entrada al blog, porque me podría explayar rato y rato, he decidido escribir por otro motivo:

Hoy al llegar a casa, después de un fin de semana perfecto en Margalef, he salido al balcón y, adivina qué?!!!... la semana pasada planté varias semillas y hoy al ir a verlas, me han saludado unas pequeñas hojitas verdes que asomaban encima de la tierra, ¡qué ilusión! Desde que las planté he estado pendiente del macetero todos los días, regando por la noche y mimándolas por el día, así que espero que sigan creciendo y poder ver las florecillas que aparecen dibujadas en su bolsa.
Cuando hacemos un cambio en nuestra vida, muchas veces necesitamos tener algo que acapare nuestra atención y que nos haga sentir bien, entre tanta novedad; y yo he buscado ese sentimiento de pertenencia a mi nuevo hogar, a través de esas flores que espero sigan creciendo.
A día de hoy y tras un verano en el que nos hemos dedicado muy poquito tiempo, me siento feliz. Un nuevo hogar, que ya estoy empezando a sentir como mío…

“Para el hombre, como para el pájaro, el mundo ofrece muchos lugares donde posarse, pero nidos solamente uno: su hogar” .- Oliver Wendell Holmes

lunes, 19 de julio de 2010

ENCERRADA EN LA CIUDAD

Hoy, al asomarme a la ventana he sentido algo nuevo, una sensación de ahogo… girar la vista a uno y otro lado y ver ciudad por todos ellos; intenté mirar por encima de los edificios que tenía enfrente buscando una salida y, muy a lo lejos, sólo conseguí ver desierto.

Intento no darle importancia a esta nueva sensación porque estoy segura de que pasará pronto y de que dentro de unos días, esa misma ventana me proporcionará el aire y la libertad necesaria que buscaré al asomarme a ella, pero tras unos días de vacaciones en un valle precioso del pirineo como es Pineta, sentir algo así al asomarse a una gris ventana es algo inevitable.

Este año hemos cambiado un poco la tónica de vacaciones y las hemos pasado entre el Pirineo y la Costa Brava. Tres días por la Costa Brava conociendo un poquito más a Dalí, pintor surrealista del que me apasionan sus cuadros y la verdad, es que conocía muy poquitas cosas de su vida, de sus intereses, de sus pasiones y de su locura.

El resto de los días los pasamos en el valle de Pineta. Allí la energía se percibe con una fuerza insospechable, el valle desprende magia y es un lugar que me encanta visitar y disfrutar. Días de escalada descubriendo que las vías desplomadas también tienen su encanto…, paseos preciosos, y ¡cómo no! Con semejante calor acompañándonos día y noche, casi todos los días tocaba bañito en la poza o día de piscina.

Como siempre, tras unas vacaciones en las que consigo relajarme tanto y evadirme del mundo real durante unos días, mi cerebro me advierte de que la vuelta al día a día debe ser progresiva: seguir disfrutando del tiempo libre como si las vacaciones no hubiesen cambiado, aprovechar cada momento que proporcione relajación y alegría y esbozar de manera casi continua, una pequeña sonrisa… y sobre todo, comenzar a soñar con las próximas vacaciones.

Feliz Verano!!
"El tiempo es una de las pocas cosas importantes que nos quedan" .- Salvador Dalí.

sábado, 19 de junio de 2010

EL TIEMPO

Mucho tiempo sin escribir… los días van pasando y tampoco sé muy bien qué decir. Se mezclan los sentimientos felices por las noticias que nos traen los amigos y esas pequeñas cosas que nos hacen sonreir cada día, y sentimientos apáticos, grises… por ver pasar los días desde la distancia, sin tener constancia siquiera de que el día ha pasado, ¡qué sensación tan extraña!.
No todos estamos preparados para llevar un ritmo de vida frenético, un ritmo que nos marque los segundos que hay para cada cosa que tenemos que hacer, que llene el día de obligaciones, de recados, de trabajos imprescindibles. Llegar a casa con la sensación de que el día no ha sido satisfactorio porque no he podido hacer todas las cosas que me había propuesto, ¡buf!.

Echo de menos esos momentos tranquilos, momentos como el que estoy disfrutando ahora mismo, en los que me encuentro y aprovecho la oportunidad para relajarme, sentir el sonido hueco del silencio, cerrar los ojos y ver que el tiempo no pasa tan rápido. Que el tiempo es el que es y somos nosotros los que lo perseguimos, ¡que ganas de ganarle la carrera con lo bonito que es ir a su ritmo!
Pronto llegan las vacaciones y la verdad es que este año tengo unas ganas locas. Así que de momento empezaremos disfrutando del fin de semana, que no es poco y esperaremos pacientes que el tiempo pase…

El tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto.- Charles Chaplin