miércoles, 3 de marzo de 2010

¿Qué es importante?

Miércoles, suena el despertador. Me levanto tranquilamente como todas las mañanas, la noche anterior ya me he dejado todo preparado para poder “arañarle” a la mañana esos minutitos más de sueño; uummh, no quiero levantarme... Y comienza un día más… ¿qué me esperará hoy en el trabajo? Me he levantado muy tranquila, saboreando mi rutina diaria, pero poco a poco, se va apoderando de mí una sensación de nerviosismo que no puedo evitar… otro día más y… todavía miércoles.

Aunque siempre pienso que el trabajo es sólo un medio que utilizamos para vivir más cómodamente, la verdad es que influye en la vida diaria mucho más de lo que me gustaría.
Hay quien consigue discernir el trabajo de lo que realmente forma su vida. En mi caso, y por más que lo he intentado, no lo consigo. Formar parte de un “equipo” que nunca va a ser un equipo, verme inmersa en un mundo muchas veces frívolo en el que la desconfianza y el egoísmo priman sobre todo lo demás y, darme cuenta, que debe ser así para que funcione; un mundo demasiado frío… interesante, práctico y útil, pero demasiado frío.

De repente, conozco un lugar, donde lo que prima sobre todo lo demás son las personas. Un lugar que me permite hablar con personas muy diferentes, escucharlas y que me escuchen, intentar comprender lo que sienten y sobre todo, ser yo; yo no las juzgo y ellas a mí tampoco. Disfrutando del placer de conversar, de aprender y de enseñar…
No puedo separar el trabajo de mi vida porque he hecho que forme parte de mí, me olvido de que sólo es un medio y dejo que me afecte demasiado. Me siento inmensamente feliz de haber trabajado en todos y cada uno de los lugares en los que he estado porque, en todos ellos, he conocido personas maravillosas que me han enseñado mucho. Pero es ahora, estos días de prácticas, cuando desde hace mucho tiempo, vuelvo a sentirme bien, útil, acompañada, aprendiendo de la naturaleza del ser humano, con sus virtudes y defectos y me parece un mundo fascinante que me está ayudando en otros aspectos de mi día a día. Todo un mundo por descubrir…

“El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo”.- Albert Schweitzer
“El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra fue el fundador de la civilización”.- Sigmun Freud

jueves, 11 de febrero de 2010

DE VUELTA A CASA...

Camino de vuelta de un último examen…

En la radio suena un cd de Andrés Calamaro, uno de sus últimos conciertos en Buenos Aires… la relajación me invade de repente, tras unas semanas de estrés absoluto y libero mi mente para hacerla llegar a Argentina, y disfrutar de ese concierto.
Así que, de repente, el escenario cambia de una gris carretera a un estadio lleno de gente que grita al ritmo de “El Salmón” y empiezo a cantar, lástima no poder bailarlas… porque las sé todas, pero bueno, no pasa nada, voy a disfrutar de las canciones igual.

“Quiero arreglar todo lo que hice mal
todo lo que escondí hasta de mí,
debo contar lo que yo solo sé,
uh perdón, Victor Sueiro también.
Siempre seguí la misma dirección
la difícil la que usa el salmón
siento llegar al vacío total
de tu mano me voy a soltar.”

Ya he llegado a casa... umh! ni me acuerdo de los pueblos por los que he pasado mientras volvía…
Maravilloso viaje…!
“Viajar en la Tierra es caro, pero ello incluye un viaje gratis alrededor del Sol cada año” – Anonimo.

jueves, 4 de febrero de 2010

RECUERDOS

Hoy he vuelto a una de las empresas en las que estuve trabajando hace años. De hecho, fue una de mis primeras experiencias laborales. Y la sensación ha sido de muuuucha nostalgia…
Volver a ver caras conocidas que hacía casi diez años que no veía y sentir que todo sigue igual, que el tiempo no ha pasado, que te recuerdan con el mismo cariño, que hablamos de las mismas cosas y nos reímos por las mismas tonterías…
El tiempo va pasando, nuestro tren de la vida se va llenando de gente nueva, mientras otros lo van abandonando, y eso tiene que seguir siendo así. Aunque a veces nos duela que alguien se baje de nuestro tren, o ¡qué directamente no quiera ni subir!, luego llegan esos momentos en los que te reencuentras, entre tanta gente, con personas que te traen buenos recuerdos y, lo más importante… ¡tú a ellos también! Y ese momento es fantástico. ¿Qué mejor, que una conversación con alguien que hace tiempo no ves y entre risa y risa se escucha un “te acuerdas cuándo…”? Es genial!
La verdad es que muchas veces buscamos preocupaciones y nos sentimos tristes, cuando hay tantas cosas que nos hacen sonreir!! Hoy de hecho, para nada era un día feliz (un dolor de garganta horroroso, una mañana de trabajo espantosa y desagradable, toda la noche sin dormir…) y… ¡sorpresa agradable del destino!, un pequeño encargo y vuelta a casa con una sonrisa inmensa, escribiendo esto mientras les sigo recordando y pensando que por fin mañana es ¡viernes!

Así que a disfrutar del fin de semana!

“No hay nostalgia peor, que añorar lo que nunca jamás sucedió” – Joaquín Sabina

viernes, 22 de enero de 2010

Un poquito de poesía...

Este año los reyes magos hicieron caso de la frase que dice que “todos los días deberíamos oir un poco de música, leer una buena poesía, contemplar un cuadro hermoso y a ser posible decir algunas palabras cuerdas” y me han traído un libro de poesía, (uuummmhhh, lo de las palabras cuerdas lo van a tener más difícil). La historia de la poesía en el último siglo, reflejando todas las etapas por las que el tiempo ha ido pasando.
Voy a transcribir una poesía de Eloy Sanchez Rosillo, escritor que vivió la Transición intensamente y que en casi todos sus poemas refleja su estado de cambio, emoción, incertidumbre y esperanza.
Espero os guste…


LA LUZ
No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas por la calle,
deprisa porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo un libro

que no acaba de convencerte;
puede acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza de una cafetería,
o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes cómo ni cuándo ocurrirá.
Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
“un día sin más”, te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima en tu interior,
y dejas de ser el hombre que eras hace sólo un momento.


El mundo, ahora, es para ti distinto.
se dilata mágicamente el tiempo,
como en aquellos días tan largos de la infancia,
y respiras al margen de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro,
todo ocupa su lugar, todo coincide y tú
sin lucha, lo comprendes.
Tal vez
dura un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera tanta verdad,
tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado, lleno de gratitud
Y cantas, cantas…

miércoles, 6 de enero de 2010

AÑO NUEVO...

Son muchos los días que han pasado desde la última entrada, más de un mes, y aunque son muchas las palabras que pasan por mi cabeza y muchas cosas las que quiero contar, la verdad es que no sé cómo empezar.
Han sido muchas las sensaciones de este último mes, por un lado, mi cumpleaños, un día que me encanta! Cada mensaje recibido ese día es especial y parece que por un día, todo lo demás desaparece; luego llegan las navidades, fiestas que no suelo vivir con demasiado entusiasmo, pero que este año, quizá por mi estado de ánimo, he disfrutado muchísimo. Toda la casa llena de cintas y luces de colores, tardes locas de compras y ganas de transmitir mis mejores deseos navideños a toda la gente que quiero; y por último, la entrada de un nuevo año.

No sé por qué, pero siempre me ha parecido un momento emocionante la entrada del nuevo año, nerviosa cómo cuando despides algo real y lo que esperas recibir es algo que no conoces y por eso te crea incertidumbre, nerviosismo… aunque pensándolo bien, emocionante, emocionante…
Este año lo recibimos en casita, tranquilos, disfrutando de la compañía de casi toda la familia… hacía años que no pasábamos la Nochevieja así, y la verdad es que fue una noche diferente y especial.

Y el nuevo año ha empezado de la mejor forma posible, ¡escalando! Marchamos a Margalef, donde hizo dos días perfectos, sol, temperatura agradable durante el día y las vías como siempre buenísimas. Y lo más importante para mí, la compañía, genial. Fueron dos días llenos de buenas sensaciones, muy buen ambiente y risas a todas horas ¡qué más se puede pedir! Y además sobredosis de motivación, mi primer 7b!!
Este año que entra, espero poder seguir compartiendo todas estas pequeñas cosas con la gente que quiero, porque es lo que día a día me hace sonreir.

“Unos buenos amigos, unos buenos libros y una conciencia durmiente: esa es la vida ideal”.- Mark Twain.

lunes, 30 de noviembre de 2009

El Ser Humano... increíble

Es curioso ver cómo el ser humano es capaz de alegrar una vida con, simplemente, una sonrisa, o por el contrario, herir profundamente a otra persona, con simplemente, una palabra.
Cierto es, que nuestro estado de ánimo cambia constantemente y a un ritmo vertiginoso. Podemos levantarnos un día de la cama y sentirnos genial porque ha salido el sol, ayer estuvimos con gente que nos agrada o por fin hicimos esa vía de escalada que llevamos tanto tiempo intentando… y sin embargo, un día más tarde, sin haber pasado nada excepcional, nos levantamos y todo nos sale mal, está lloviendo, nada nos queda bien, se nos cae la tostada, por supuesto, por el lado que está untado, cogemos un atasco impresionante para ir al trabajo, allí un compañero nos hace la vida imposible… y un largo etc. Y llegamos a casa con la sensación de que ha sido un día duro y entristecidos, pero ¿realmente que ha ocurrido para que nos sintamos tan tristes? Nada. Únicamente la pasión con la que miramos a la vida, hace que un día desbordemos alegría y otro sólo lloremos.

Pero yo creo que es fantástico ser capaces de sentir tantísimas cosas a la vez, pasar un día triste porque has discutido o porque alguien lo está pasando mal, o simplemente porque necesitas llorar. Y a la vez poder disfrutar tanto de la compañía de un amigo, de la sonrisa que te ofrece un extraño, que por alguna extraña explicación, tras esa sonrisa deja de parecer tan extraño, del abrazo de una madre o el beso apasionado de la persona que quieres…

Así que, sonríeme cuando me veas; yo intentaré siempre sonreírte…


“Por una mirada un mundo, por una sonrisa un cielo, por un beso… yo no sé qué te diera por un beso” – G.A. Bécquer

sábado, 7 de noviembre de 2009

Marruecos y su magia...

Por fin, después de pasar el veranito en Zaragoza, he podido disfrutar de mis vacaciones ¡que ganas!
Primera semana, ¡cómo no! Un poquito de escalada. Marchamos a Margalef, una escuela en la que siempre me encuentro muy a gusto. El tiempo nos dejó aprovechar los días que estuvimos allí y encontramos la dosis de motivación que íbamos buscando; bueno, quizá era yo quien la buscaba… Dani nunca pierde sus ganas de escalar y de superarse día a día y eso hace que aproveche y disfrute al máximo cada minuto sobre la roca.
Tras esos días de escalada, llegó por fin “nuestro viaje”. No sé muy bien por qué Marruecos me ha gustado siempre tanto, pero es un viaje que necesitaba desde hace tiempo. Un país lleno de color y magia, que a mí, ha conseguido cautivarme.
Todo fue muy fácil, desde que llegamos no nos faltó en ningún momento la ayuda necesaria para poder desenvolvernos con tranquilidad. Alquilamos un par de coches y a funcionar! Objetivo… ¡desierto!. Me parece un lugar misterioso, mágico… allí el mundo se para, llega el atardecer y te encuentras solo, ante un paisaje increíble que sólo te pide que disfrutes de la tranquilidad y el placer de estar allí. Nosotros tuvimos la suerte de poder compartir parte de esa noche mágica con un “tuareg” que nos explicó como es la vida nómada, y la forma tan diferente que tienen de ver y “saborear” la vida.
Al día siguiente, camino de vuelta a Marrakech. Todavía nos quedaban un par de días para vivir la noche marroquí y por supuesto, visitar el zoco… como ir hasta allí y no comprar nada!! Eso no podía ser.
En conjunto la semana fue muy completa, además de todos los lugares que hemos conocido, el tiempo fue buenísimo y la compañía inmejorable, además tuve la oportunidad de conocer un poquito más a uno de los miembros del equipo, que me pareció una persona increíble y con la que me alegro de haber podido compartir esta experiencia.
Queda en mi retina esa imagen del atardecer que consiguió hacerme sentir, por un momento, “especial”…



“El valor de un viaje no está en el tiempo que dura, sino en la intensidad con que lo vives. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables” – Anónimo.